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Platos típicos de la cocina mexicana

La diversificación cultural muestra su mejor cara en los platos mexicanos, donde la cocina española y la arraigada comida de los indígenas se unen y dan como origen esta. 
Cuando el conquistador español, Hernán Cortez y sus tropas llegaron a América trajeron alimentos como los cereales (entre ellos el arroz y el trigo), el ajo y el vino; estos formaban parte de la comida cotidiana española. Y, aportaron así nuevos y raros elementos junto a los predominantes arraigados en tierra azteca como el maíz, los chiles, los aguacates, amarantos, nopales, tomates y frijoles. 
El colorido mosaico resultado de esta mezcla desemboca en un recetario donde prevalecen las salsas picantes, los brillantes verdes del aguacate, el dorado maíz y lo exuberante de la sazón producida por el ajo y el aceite de oliva (son heredados de la cocina romana, aunque fuesen traídos por los colonos españoles). Los españoles en su inserción al nuevo mundo introdujeron algunos ingredientes asiáticos, mediterráneos y africanos como son el trigo, el café, el comino, el limón y las naranjas.
Los pueblos indígenas de centro América se alimentaban a base de maíz, no por nada en el mágico Popol Vuh (el libro de los consejos de los Quiché) los hombres fueron creados de una masa de maíz. El representativo maíz es un grano originado en esta región extendido hacia el resto del continente. Este cereal forma parte de la esencia de la civilización maya y azteca, actualmente es uno de los cereales más sobresalientes en el mundo y forma la base de diversidad de productos actualmente comercializados. Los diversos alimentos en donde se consiguen pueden ser aceites, elotes, atoles, peneques, tamales, sopes, tacos y tortillas; sin olvidar nunca el esperado pozole servido en las fiestas patrias (el pozole es un caldo a base de granos de maíz, con cerdo o pollo dependiendo la región, en la actualidad el resto de los ingredientes que fueron agregados son europeos y hasta asiáticos). El maíz es tan multifacético como para ser utilizado en la cocina en cada una de sus etapas de crecimiento. De modo que, es utilizado tierno o maduro así sea seco o fresco.
Además del maíz, uno de los elementos más representativos de la cultura gastronómica del México lindo y querido es el chile que con aproximadamente con 10.000 años ha sido usado en la dieta de los mesoamericanos. Curiosamente, aunque todos los que pensamos en chiles pensamos en México, el origen del chile es incierto. 
Ese efecto característico y exótico del chile es debido a una sustancia llamada capsaicina (con más presencia en las semillas) que acompañada de otras resulta en sabores dependiendo del tipo de chile y causa efectos como el picor en la lengua, la salivación y la transpiración. Es tan peculiar el efecto del chile que en la época prehispánica fue el arma secreta de los nativos, el humo producto de la quema de chile para ser precisos.  Pero el chile no sólo es un arma, tiene un carácter medicinal al ser bactericida. Lo cierto es que el chile es picante ya desde tiempos remotos hace referencia a la lujuria y los amores ilícitos. El chile seduce en caldillos, salsas y sus exquisitos guisos.
Un poco de su herencia española, su sensacional sabor prehispánico y su distinguido toque francés, que a partir del siglo XIX se agregaron a los platillos, probablemente sean la fusión que convirtió a la gastronomía mexicana en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO, el 16 de noviembre del 2010. 
Tras la experiencia de los platos principales se cierra con postre digno de dioses, el oro negro de América. El cacao es un valioso manjar que tanto en bebida como en postre deleita a los comensales. Pasteles, dulces y bebidas con maíz, azúcar, cacao y hasta chile son consumidas por los lugareños. Este proveedor antonomástico de endorfinas es un elixir energético que fue digno de Moctezuma, quien lo condimentaba con miel y chile. 
De esta manera es imposible pensar la comida mexicana sin maíz, chiles, y frijoles; por tanto, que son el trío predominante para el éxito de su increíble sabor.La diversificación cultural muestra su mejor cara en los platos mexicanos, donde la cocina española y la arraigada comida de los indígenas se unen y dan como origen esta. 
Cuando el conquistador español, Hernán Cortez y sus tropas llegaron a América trajeron alimentos como los cereales (entre ellos el arroz y el trigo), el ajo y el vino; estos formaban parte de la comida cotidiana española. Y, aportaron así nuevos y raros elementos junto a los predominantes arraigados en tierra azteca como el maíz, los chiles, los aguacates, amarantos, nopales, tomates y frijoles. 
El colorido mosaico resultado de esta mezcla desemboca en un recetario donde prevalecen las salsas picantes, los brillantes verdes del aguacate, el dorado maíz y lo exuberante de la sazón producida por el ajo y el aceite de oliva (son heredados de la cocina romana, aunque fuesen traídos por los colonos españoles). Los españoles en su inserción al nuevo mundo introdujeron algunos ingredientes asiáticos, mediterráneos y africanos como son el trigo, el café, el comino, el limón y las naranjas.
Los pueblos indígenas de centro América se alimentaban a base de maíz, no por nada en el mágico Popol Vuh (el libro de los consejos de los Quiché) los hombres fueron creados de una masa de maíz. El representativo maíz es un grano originado en esta región extendido hacia el resto del continente. Este cereal forma parte de la esencia de la civilización maya y azteca, actualmente es uno de los cereales más sobresalientes en el mundo y forma la base de diversidad de productos actualmente comercializados. Los diversos alimentos en donde se consiguen pueden ser aceites, elotes, atoles, peneques, tamales, sopes, tacos y tortillas; sin olvidar nunca el esperado pozole servido en las fiestas patrias (el pozole es un caldo a base de granos de maíz, con cerdo o pollo dependiendo la región, en la actualidad el resto de los ingredientes que fueron agregados son europeos y hasta asiáticos). El maíz es tan multifacético como para ser utilizado en la cocina en cada una de sus etapas de crecimiento. De modo que, es utilizado tierno o maduro así sea seco o fresco.
Además del maíz, uno de los elementos más representativos de la cultura gastronómica del México lindo y querido es el chile que con aproximadamente con 10.000 años ha sido usado en la dieta de los mesoamericanos. Curiosamente, aunque todos los que pensamos en chiles pensamos en México, el origen del chile es incierto. 
Ese efecto característico y exótico del chile es debido a una sustancia llamada capsaicina (con más presencia en las semillas) que acompañada de otras resulta en sabores dependiendo del tipo de chile y causa efectos como el picor en la lengua, la salivación y la transpiración. Es tan peculiar el efecto del chile que en la época prehispánica fue el arma secreta de los nativos, el humo producto de la quema de chile para ser precisos.  Pero el chile no sólo es un arma, tiene un carácter medicinal al ser bactericida. Lo cierto es que el chile es picante ya desde tiempos remotos hace referencia a la lujuria y los amores ilícitos. El chile seduce en caldillos, salsas y sus exquisitos guisos.
Un poco de su herencia española, su sensacional sabor prehispánico y su distinguido toque francés, que a partir del siglo XIX se agregaron a los platillos, probablemente sean la fusión que convirtió a la gastronomía mexicana en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO, el 16 de noviembre del 2010. 
Tras la experiencia de los platos principales se cierra con postre digno de dioses, el oro negro de América. El cacao es un valioso manjar que tanto en bebida como en postre deleita a los comensales. Pasteles, dulces y bebidas con maíz, azúcar, cacao y hasta chile son consumidas por los lugareños. Este proveedor antonomástico de endorfinas es un elixir energético que fue digno de Moctezuma, quien lo condimentaba con miel y chile. 
De esta manera es imposible pensar la comida mexicana sin maíz, chiles, y frijoles; por tanto, que son el trío predominante para el éxito de su increíble sabor.

La diversificación cultural muestra su mejor cara en los platos mexicanos, donde la cocina española y la arraigada comida de los indígenas se unen y dan como origen esta. 

Cuando el conquistador español, Hernán Cortez y sus tropas llegaron a América trajeron alimentos como los cereales (entre ellos el arroz y el trigo), el ajo y el vino; estos formaban parte de la comida cotidiana española. Y, aportaron así nuevos y raros elementos junto a los predominantes arraigados en tierra azteca como el maíz, los chiles, los aguacates, amarantos, nopales, tomates y frijoles. 


El colorido mosaico resultado de esta mezcla desemboca en un recetario donde prevalecen las salsas picantes, los brillantes verdes del aguacate, el dorado maíz y lo exuberante de la sazón producida por el ajo y el aceite de oliva (son heredados de la cocina romana, aunque fuesen traídos por los colonos españoles). Los españoles en su inserción al nuevo mundo introdujeron algunos ingredientes asiáticos, mediterráneos y africanos como son el trigo, el café, el comino, el limón y las naranjas.


Los pueblos indígenas de centro América se alimentaban a base de maíz, no por nada en el mágico Popol Vuh (el libro de los consejos de los Quiché) los hombres fueron creados de una masa de maíz. El representativo maíz es un grano originado en esta región extendido hacia el resto del continente. Este cereal forma parte de la esencia de la civilización maya y azteca, actualmente es uno de los cereales más sobresalientes en el mundo y forma la base de diversidad de productos actualmente comercializados. Los diversos alimentos en donde se consiguen pueden ser aceites, elotes, atoles, peneques, tamales, sopes, tacos y tortillas; sin olvidar nunca el esperado pozole servido en las fiestas patrias (el pozole es un caldo a base de granos de maíz, con cerdo o pollo dependiendo la región, en la actualidad el resto de los ingredientes que fueron agregados son europeos y hasta asiáticos). El maíz es tan multifacético como para ser utilizado en la cocina en cada una de sus etapas de crecimiento. De modo que, es utilizado tierno o maduro así sea seco o fresco.


Además del maíz, uno de los elementos más representativos de la cultura gastronómica del México lindo y querido es el chile que con aproximadamente con 10.000 años ha sido usado en la dieta de los mesoamericanos. Curiosamente, aunque todos los que pensamos en chiles pensamos en México, el origen del chile es incierto. 


Ese efecto característico y exótico del chile es debido a una sustancia llamada capsaicina (con más presencia en las semillas) que acompañada de otras resulta en sabores dependiendo del tipo de chile y causa efectos como el picor en la lengua, la salivación y la transpiración. Es tan peculiar el efecto del chile que en la época prehispánica fue el arma secreta de los nativos, el humo producto de la quema de chile para ser precisos.  Pero el chile no sólo es un arma, tiene un carácter medicinal al ser bactericida. Lo cierto es que el chile es picante ya desde tiempos remotos hace referencia a la lujuria y los amores ilícitos. El chile seduce en caldillos, salsas y sus exquisitos guisos.
Un poco de su herencia española, su sensacional sabor prehispánico y su distinguido toque francés, que a partir del siglo XIX se agregaron a los platillos, probablemente sean la fusión que convirtió a la gastronomía mexicana en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO, el 16 de noviembre del 2010. 


Tras la experiencia de los platos principales se cierra con postre digno de dioses, el oro negro de América. El cacao es un valioso manjar que tanto en bebida como en postre deleita a los comensales. Pasteles, dulces y bebidas con maíz, azúcar, cacao y hasta chile son consumidas por los lugareños. Este proveedor antonomástico de endorfinas es un elixir energético que fue digno de Moctezuma, quien lo condimentaba con miel y chile. 


De esta manera es imposible pensar la comida mexicana sin maíz, chiles, y frijoles; por tanto, que son el trío predominante para el éxito de su increíble sabor.

Fotos de los platos de México

Platos típicos de la cocina mexicana
Platos típicos de la cocina mexicana
Platos típicos de la cocina mexicana

 

El Taco

Son fáciles de hacer y prácticos a la hora de comerlos. Los tacos son el pan nuestro de cada día de los nativos mexicanos. Es el plato mexicano más conocido en el mundo y consta de una tortilla hecha de maíz.
El taco es todo un símbolo en representación de la gastronomía mexicana a nivel mundial, tanto así que se ha convertido en uno de las peticiones más comunes por parte de los extranjeros que visitan el país. La característica que pudiera diferenciar a los tacos de otras comidas es la velocidad y sencillez con la que se preparan y por su delicioso y único sabor. Además, es su manera de comer y su bajo costo lo que hace que este deleite sea tan popular entre las personas. En cualquier parte de la ciudad los podrás hallar, ya que en cada esquina encontraras algún establecimiento o puestico que los esté comercializando.
Es tan práctico y exquisito este platillo que a la hora de querer saber cuál escoger, si somos extranjero es posible que lo pensemos, ya que no se hace nada fácil seleccionar entre tanta variedad que, además de ser muy diversificada, es toda de buena calidad. Aunque, si realmente eres mexicano, la elección de un taco suele ser muy rápida, ya que solo depende de qué es lo que se te antoja.
El éxito rotundo que han adquirido los tacos ha dado pie para que inversionistas logren abrir franquicias fuera de las fronteras de México, expandiendo aún más el alcance de tan delicioso estilo gastronómico. En donde quieras que estés, ciudades de America o Europa, Asía o algún otro continente puedes conseguir un restaurant donde lo sirvan. Sin embargo, con la extensión también ha llegado la distorsión en cuanto al sabor y elementos incluidos (en cada país donde se distribuye se agregan o reemplazan alimentos típicos de este), llegando a sorprender a los nativos conocedores de esta receta. 
Principalmente, para que se considere como un taco, debe contar con todos sus elementos o ingredientes principales. Los primordiales para su elaboración son la tortilla de maíz, que es a la que se le envuelven los diferentes tipos de carnes como el pollo; también lleva cebolla, tomate y los chiles rojos, amarillos y verdes. Destacamos que en todo el mundo existe tres tipos de tacos que sobresalen, llevando además algún tipo integrado de aliño, estos son: el taco al pastor, los tacos de salsa y también las flautas. Pero los mexicanos hacen tacos de casi cualquier cosa, al punto de llevar consigo una canastilla con tortillas de harina de maíz para todas sus comidas.

Son fáciles de hacer y prácticos a la hora de comerlos. Los tacos son el pan nuestro de cada día de los nativos mexicanos. Es el plato mexicano más conocido en el mundo y consta de una tortilla hecha de maíz.

El taco es todo un símbolo en representación de la gastronomía mexicana a nivel mundial, tanto así que se ha convertido en uno de las peticiones más comunes por parte de los extranjeros que visitan el país. La característica que pudiera diferenciar a los tacos de otras comidas es la velocidad y sencillez con la que se preparan y por su delicioso y único sabor. Además, es su manera de comer y su bajo costo lo que hace que este deleite sea tan popular entre las personas. En cualquier parte de la ciudad los podrás hallar, ya que en cada esquina encontraras algún establecimiento o puestico que los esté comercializando.

Es tan práctico y exquisito este platillo que a la hora de querer saber cuál escoger, si somos extranjero es posible que lo pensemos, ya que no se hace nada fácil seleccionar entre tanta variedad que, además de ser muy diversificada, es toda de buena calidad. Aunque, si realmente eres mexicano, la elección de un taco suele ser muy rápida, ya que solo depende de qué es lo que se te antoja.

El éxito rotundo que han adquirido los tacos ha dado pie para que inversionistas logren abrir franquicias fuera de las fronteras de México, expandiendo aún más el alcance de tan delicioso estilo gastronómico. En donde quieras que estés, ciudades de America o Europa, Asía o algún otro continente puedes conseguir un restaurant donde lo sirvan. Sin embargo, con la extensión también ha llegado la distorsión en cuanto al sabor y elementos incluidos (en cada país donde se distribuye se agregan o reemplazan alimentos típicos de este), llegando a sorprender a los nativos conocedores de esta receta.

Principalmente, para que se considere como un taco, debe contar con todos sus elementos o ingredientes principales. Los primordiales para su elaboración son la tortilla de maíz, que es a la que se le envuelven los diferentes tipos de carnes como el pollo; también lleva cebolla, tomate y los chiles rojos, amarillos y verdes. Destacamos que en todo el mundo existe tres tipos de tacos que sobresalen, llevando además algún tipo integrado de aliño, estos son: el taco al pastor, los tacos de salsa y también las flautas. Pero los mexicanos hacen tacos de casi cualquier cosa, al punto de llevar consigo una canastilla con tortillas de harina de maíz para todas sus comidas.

Las enchiladas

Las deliciosas enchiladas tienen tanto atractivo que son conocidas por todos y es una opción fácil de elegir al llegar a un restaurant. Aunque su delicioso sabor, al igual que todos sus ingredientes los encontramos a lo largo de México.

Las enchiladas varían según sean los ingredientes agregados. Pero las más populares dentro de los existentes son las gastronómicas enchiladas verdes, que se prepara con una salsa de tomate color verde que le dan merito a su nombre. También están las enchiladas rojas, que al igual que las anteriores, adquieren su nombre por el rojo del jitomate o incluso por los chiles secos agregados. También están las enchiladas suizas, éstas a su vez tienen como base de su preparación una crema de leche y de color verde cubriéndolas con queso gratinado. Cuentan con muchas otras variedades de éste delicioso manjar, como las enchiladas de frijol, de mole, las enchiladas potosinas, las norteñas, entre muchas más. Sin embargo, los ingredientes principales de este platillo suelen ser los mismos.

Los ingredientes que veremos normalmente en las enchiladas serán carnes de res, pollo cerdo o pavo, queso, todo esto envuelto y horneado en una tortilla de maíz y de contextura suave hasta que queden crocantes. De forma secundaria se le agregan salsas y se acompañan con verduras frescas. Dentro de las salsas, destacamos la de queso, las de chiles, frijol y la crema de mole. Además, cebolla en trocitos, lechuga, jitomate y guacamole; esto dentro de lo que son las verduras. Los diferentes tipos de preparación dependerá de la región.

Burritos

A diferencia de los tacos, los burritos se  hacen fritos, lo que le agrega una textura crujiente que seduce a más de uno. A pesar de que sea cierto el hecho de que se rellenan con verduras y carne asada, envueltas en una especie de tortilla de maíz, estos ingredientes no dejan de ser secundarios. El principal ingrediente de este plato tan suculento, es el frijol. La tortilla del burrito puede ser también de harina de trigo.

Otro nombre que éste adopta es el de flauta, debido a la posición y manera en que se consume.

El origen curioso de los burritos, nos remontaremos a las fechas de 1910-1921, durante la revolución mexicana. Durante estas fechas expuestas por Juan Méndez, quien tenía un pequeño puesto de comida ubicado en la ciudad de Juárez. Él decidió comprar un burro de manera que se le hiciera más fácil trasladarse y para que no se le enfriara la comida se le ocurrió una buenísima idea. La idea que se le ocurrió fue hacer tortillas de harina y, envolverlas en manteles para poder mantener su temperatura. Este invento obtuvo fama rápidamente, atrayendo a personas desde diferentes lugares que lo identificaban por el animal que el sujeto había comprado, preguntando por la comida del “burrito”. Aunque siempre habrá otras versiones por las cuales inclinarse. Lo cierto es que el burrito seguirá siendo un fantástico platillo digno de la gastronomía mexicana. 

Pozole

Emblemático y cien por ciento mexicano, la delicia gastronómica llamada pozole brilla con los colores de la bandera patria.

Es un plato representativo de México que, si buscamos la traducción de su nombre, encontramos que su significado es “espuma”. Esta definición se le otorga por las espumas que logramos cuando hacemos hervir el maíz.

Según las zonas, este varía en su preparación.  Debido a esta diferenciación de zona en zona se exponen el nombre de pozole blanco, rojo o pozole verde; ya que en algunas partes del país le agregan tomates verdes, mientras que en otras se suelen prepararlo con cerdo y chile ancho. Incluso en las costas, las sardinas son añadidas.

A través de los años, los ingredientes de este histórico platillo han sufrido algunos cambios importantes, ya que, según cuenta la leyenda, este era un platillo que se disfrutaba en las celebraciones que eran en honor al dios mexica Xipe Tótec, donde la carne utilizada provenía del sacrificio de un guerrero.

Hoy en día, esta delicia de alimento está compuesto principalmente de pollo, carnes de res y de cerdo. Adicional a esto se le incluye cebolla, lechuga, chiles, orégano y aguacate. Pero para que el pozole este completo, es esencial no dejar por fuera al maíz cacahuazintle, ingrediente valorizado como símbolo de la cosmovisión de todo el mundo azteca.  Su modo de preparación es similar a la preparación de una sopa, pero con sus distintos elementos. 

Nachos o totopos

Cuando queremos hablar de México y destacar su gastronomía, es inevitable hacerlo sin resaltar la importancia que ha tenido el maíz a lo largo de toda la historia de su pueblo. Es esa misma importancia la que ha hecho que algunas creaciones gastronómicas reconocidas como lo son los totopos o popularmente llamados “nachos”, sean alegóricos y que se conviertan en uno de los alimentos mexicanos más notorios a nivel internacional.  

Es tanta la variedad que permite la utilización del maíz, que se ha podido crear pequeñas tortillas en forma de triángulo a las que se le agregan queso en cantidades abundantes, cubriéndolas por completo, dando originalidad y buen sabor para su deleite. Se llaman totopos y también, se le agregan cantidades de chiles jalapeños o cualquier otro que sea picante y, han sido exitosos en su comercialización, permitiendo que otros países tengan la oportunidad de disfrutar de su increíble sabor.


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